No cargues un fuego que no es tuyo; tu única lealtad sagrada es habitar tu propio presente.
¿Alguna vez sentiste una rabia que no sabías bien de dónde venía? ¿Una tristeza que parecía más vieja que tú? ¿Un peso en el pecho cada vez que estás a punto de alegrarte demasiado, como si no tuvieras permiso? ¿Te ha pasado que repites una pelea que no es tuya, cargas una herida que no






